Soplos cardíacos en gatos

¿Qué es un soplo cardíaco?

Un soplo cardíaco es un ruido anormal causado por el flujo sanguíneo turbulento dentro del corazón o los grandes vasos que salen del corazón. Por lo general, lo recoge un veterinario cuando escucha el corazón de su gato. Un soplo cardíaco es un síntoma más que una enfermedad y generalmente significa una afección cardíaca subyacente.

A continuación, el veterinario evaluará y clasificará el soplo cardíaco en función de su intensidad, aunque se tienen en cuenta otros factores, por ejemplo, el área en la que se puede oír el soplo.

El grado del soplo cardíaco no siempre se correlaciona con la gravedad del problema cardíaco subyacente. Algunos soplos fuertes pueden representar sólo un pequeño defecto cardíaco, mientras que las afecciones cardíacas graves pueden no tener nada que ver con la presencia de un soplo cardíaco.

¿Qué causa un soplo cardíaco?

Un soplo cardíaco a veces puede ser causado por: alteración del flujo sanguíneo a través de válvulas anormales, obstrucciones en el flujo, válvulas enfermas o un defecto en el tabique.

Existen otras condiciones de salud que también pueden causar soplos cardíacos:

  • Defectos cardíacos congénitos
  • Anemia
  • Infección bacteriana de la válvula cardíaca
  • Hipertiroidismo
  • Presión arterial alta
  • Gusano del corazón

¿Cuáles son los síntomas de un soplo cardíaco?

Los síntomas que su gato expresará dependen de lo que está causando el soplo cardíaco y, de hecho, en muchos casos puede que no haya ningún síntoma.

  • Letargo
  • Pérdida de peso
  • Pérdida de apetito
  • Tos
  • Gomas azules
  • Dificultad para respirar
  • Abdomen hinchado
  • Debilidad
  • Crecimiento deficiente

¿Cómo se trata un soplo cardíaco?

El tratamiento dependerá enteramente de lo que esté causando el soplo cardíaco.

Después del diagnóstico inicial, se realizará una radiografía del corazón y/o una ecografía cardíaca. Esto mirará para ver si hay una enfermedad cardíaca subyacente que cause el soplo.

Es posible que se requiera una derivación a un especialista, al igual que otras pruebas. Sin embargo, si su gato está generalmente muy bien y no presenta síntomas clínicos, es posible que se le pida que vuelva dentro de unos meses para ver si se han producido cambios o deterioro. Si no hay cambios reales en el estado de su gato, es posible que sea necesario controlarlos periódicamente.

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