Por eso es que amas tanto a tu mascota.

El cuidado de las mascotas es un comportamiento exclusivamente humano y los investigadores han luchado para explicar por qué los seres humanos están tan cerca de sus compañeros. Según la Encuesta Nacional de Propietarios de Mascotas 2017-2018, el 68 por ciento de los hogares de EE.UU. tienen al menos una mascota. Está claro que amamos a nuestros amigos de cuatro patas, pero los investigadores han luchado para explicar por qué los humanos están tan cerca de sus compañeros. Cualquiera que sea la razón, sin embargo, es poco probable que renunciemos a nuestro papel como padres de mascotas en un futuro cercano. No está claro qué tan atrás en la historia los humanos comenzaron a tener mascotas. Hace miles de años, nuestros antepasados probablemente descubrieron la utilidad de los lobos como compañeros de caza, lo que los llevó a domesticar a sus crías. Los gatos comparten una historia similar con los humanos, que puede haber comenzado cuando nuestros antepasados comenzaron a cultivar y almacenar granos. A medida que los felinos se dedicaban a la caza de los roedores que frecuentaban los graneros, los granjeros probablemente recompensaban a los gatos por su trabajo con restos de comida, reforzando así una relación mutuamente beneficiosa. Poco a poco, estos animales se convirtieron en domadores y los lobos se convirtieron en perros, aunque los gatos conservaron más de su naturaleza original. Según un estudio de 2015 publicado en «Current Biology», los antepasados de nuestros perros de hoy en día pueden haber evolucionado a partir de los lobos ya hace 27.000 años, lo que indica una larga historia junto a los humanos. En algún momento, los humanos comenzaron a tener mascotas como compañeras. Es una tradición en muchas culturas, y una práctica extraña cuando uno considera los costos de cuidar a los animales comparados con la relativa falta de beneficios. Aunque nuestros amigos de cuatro patas proporcionan compañía, también requieren cuidados que consumen mucho tiempo, alimentos costosos y visitas regulares al veterinario. Varias teorías han intentado explicar por qué esta asociación aparentemente poco práctica es un pilar fundamental en muchas sociedades. Algunos proponen que las mascotas aumentan nuestra longevidad y calidad de vida, aunque estas teorías han sido ampliamente desacreditadas por la investigación científica. Otros teorizan que en el pasado, compartir nuestras vidas con los animales fue beneficioso y que evolucionamos juntos en una sociedad que permanece hasta hoy. La cultura juega un papel importante en nuestra afición por tener mascotas, por lo que otras teorías sugieren que tener una mascota es un comportamiento aprendido. No todas las sociedades crían mascotas y algunas las tienen estrictamente para fines utilitarios o las tratan de una manera que otros consideran inhumana. Hay alguna evidencia que respalda la teoría, como lo demostró un análisis de los registros del American Kennel Club publicados en «Animal Behavior and Cognition» (Comportamiento y Cognición Animal). Los investigadores encontraron fluctuaciones en la popularidad de las diferentes razas de perros que implicaban que las elecciones de los dueños de mascotas siguen a las de sus pares. Cualquiera que sea la razón, sin embargo, los datos retroceden lo que todo dueño de mascotas ya sabe: Amamos a nuestros amigos de cuatro patas, sin importar el tiempo y los recursos que se necesitan para cuidarlos.

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