Perros y Reemplazos de Cadera

El cuerpo humano es un sistema complejo que consiste en un sistema musculoesquelético altamente integrado que hace posible todo el movimiento. Cuando te levantes de la silla después de leer esta pieza, comprometerás tus músculos para que tu cuerpo se mueva. Los tendones y ligamentos apoyan el movimiento en las articulaciones y el sistema esquelético lo mantiene todo unido y erguido. El cuerpo de su perro es el mismo. Los perros tienen un sistema musculoesquelético que incluye músculos, tendones, ligamentos y articulaciones vitales que hacen posible correr, saltar y jugar. Los perros mayores y los que sufren de deformidades genéticas (displasia de cadera) son candidatos para el reemplazo de cadera, pero ¿qué debe saber usted como propietario sobre el proceso? Detección de problemas de cadera El dolor articular tiene el mismo impacto en la vida de un perro que en la de un humano. Si nota que su perro se queja de molestias con movimientos sencillos, esto podría ser un signo claro de problemas de cadera. Los problemas de salud en las caderas pueden provocar rigidez, cojera, falta de amplitud de movimiento y falta de interés en el ejercicio de su perro. Aunque podría ser un problema temporal que cause el dolor, cuanto más tiempo estén presentes estos problemas, más probable es que algo grave esté molestando a tu perro. Candidatos para prótesis de cadera La presencia de problemas de cadera no significa que su perro sea automáticamente elegible para el procedimiento. Para ser considerado un candidato, su perro debe alcanzar primero la madurez esquelética. Esto significa que la estructura esquelética de su perro debe estar en crecimiento. Esto generalmente ocurre cuando su perro alcanza los nueve meses. Tenga en cuenta que algunas razas de perros grandes no alcanzan la madurez esquelética hasta los 11 meses. Además, su perro debe estar sano en general para someterse al procedimiento. Es posible que un veterinario no realice el procedimiento si su perro tiene otras afecciones en las articulaciones o los huesos, así como enfermedades nerviosas, ya que éstas pueden afectar la eficacia del procedimiento. Los perros con caderas artríticas generalmente no son considerados candidatos para el reemplazo de cadera, asumiendo que tienen una función normal que es libre de dolor. Cuidados postoperatorios Si su perro se somete a una cirugía de reemplazo de cadera, pasará dos días al cuidado de los veterinarios. Por lo general, los perros se aceptan como pacientes el día de la cirugía y se los retiene hasta el día siguiente, cuando el veterinario se siente cómodo al darlos de alta. En este punto, usted se hace responsable del cuidado de su perro. La incisión quirúrgica de su perro debe mantenerse limpia y controlada diariamente. Tendrá que disuadir a su perro de lamer (tanto como sea posible) el lugar de la incisión. Además, usted será responsable de monitorear el sitio para detectar enrojecimiento, hinchazón o cualquier secreción. Después de aproximadamente dos semanas, su veterinario podrá retirar las suturas de su perro. A lo largo de su recuperación, deberá controlar estrictamente los niveles de actividad de su perro. En los dos primeros meses después de la cirugía, su perro debe permanecer atado al exterior con una correa. El movimiento al aire libre debe limitarse a las funciones corporales y a una caminata breve, de no más de diez minutos de duración. Durante ese mismo período de tiempo, su perro no debe correr, saltar o jugar dentro o fuera. Trate de evitar llevar a su perro a través de habitaciones con pisos con zapatillas y controle su ritmo al usar las escaleras. No es necesario que usted los lleve en las escaleras, pero sí necesita sujetar firmemente su correa para asegurarse de que toma tiempo en las escaleras y establece una base sólida en cada escalón. Cuando usted no puede estar en casa con su mascota, ésta debe estar confinada en un cuarto pequeño de la casa. Una vez que su perro haya pasado los dos primeros meses de recuperación, puede empezar a aumentar lentamente su nivel de actividad. No apresure a su perro. Déle tiempo para volver a los niveles de actividad anteriores. Una buena pauta es permitirle a su perro cuatro semanas para que vuelva a ponerse al día. ¿Se puede evitar el reemplazo de cadera? Un reemplazo de cadera no es una necesidad en perros con problemas de cadera. Existen soluciones no quirúrgicas para ciertos problemas de cadera, como la fisioterapia, pero sólo su veterinario puede ayudarle a identificar la solución no quirúrgica adecuada para su perro. Si su perro tiene displasia de cadera, no hay ninguna medida preventiva que pueda tomar. La displasia de cadera es un defecto hereditario que eventualmente golpeará a su perro, y no hay ningún producto que pueda evitar que se desarrolle. El reemplazo de cadera es una solución para la displasia de cadera, pero no una herramienta preventiva. Cuando se trata de otros problemas de cadera que pueden ocurrir como resultado del envejecimiento o desgaste normal, usted puede evitar problemas de cadera con una dieta y ejercicio adecuados. Si usted ayuda a su perro a mantener un peso saludable, puede ayudar a disminuir el estrés en su articulación causado por el exceso de peso. Además, un buen régimen de ejercicio puede ayudar a fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones.

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