Los beneficios de los niños que tienen mascotas

Una mascota no es sólo un compañero para toda la vida, sino que tener una mascota también es un rito de paso para un niño. Si su primera mascota fue un cangrejo ermitaño, un pez dorado, un gato o incluso un perro, siempre será recordada. Conseguir una mascota a menudo puede ser un gran paso para una familia, pero ¿sabía usted que ofrecen mucho más que entretenimiento y diversión para los niños? Ser responsable de otro ser vivo puede beneficiar el desarrollo físico, social y cognitivo de su hijo. Jugar con una mascota animará a los niños a dejar sus aparatos electrónicos y salir al aire libre. Además de respirar aire fresco, el juego al aire libre significará que su hijo y su mascota harán ejercicio y quemarán el exceso de energía. Los niños más pequeños también se beneficiarán de jugar con su mascota, ya que esto les ayudará en sus habilidades motoras. Tareas tan simples como jugar a la pelota ayudarán a la coordinación entre la mano y el ojo de una manera divertida. Además de los beneficios físicos, su hijo también aprenderá importantes habilidades sociales con una mascota. Las mascotas son particularmente beneficiosas para los niños que son tímidos, ya que pueden sentir que pueden acercarse a otros niños que están jugando con su mascota, o incluso encontrar la base común de tener una mascota una manera de cerrar brechas entre otros niños a los que pueden haber sido demasiado tímidos para acercarse. Tal vez su nueva mascota también actúe como un objeto social para su hijo porque los animales son tan tolerantes y están tan ansiosos de complacer. La investigación ha demostrado que la naturaleza social de los animales puede dar a los seres humanos la práctica de sus propias relaciones sociales. Pueden ver a su mascota como alguien con quien hablar, en quien confiar y con quien compartir una relación importante. Las mascotas también dan a los niños un sentido de responsabilidad, incluso si se olvidan de alimentar al perro o de pasearlo de vez en cuando. Recibir la tarea de alimentar, caminar o limpiar después de su mascota siempre será visto como una tarea para su hijo, pero también le enseña a pensar fuera de sus propias necesidades y deseos. También permite que el niño vea las consecuencias que impactan directamente a la mascota cuando no realiza estas tareas. Un interés general en el animal también fomentará el desarrollo cognitivo. Su emoción despertará el interés en los animales de cría, en lo que comen, en lo que les gusta y en lo que no les gusta. Esto significa que están aprendiendo y una vez que aprendan, disiparán esta información para usted y su círculo social.

Deja un comentario