Lo que necesita saber sobre los pólipos y su perro

Cuando usted toma la decisión de dar la bienvenida a un perro a su casa, esa elección conlleva responsabilidades que van más allá de simplemente alimentar y pasear a su nueva mascota. Los perros tienen necesidades de salud igual que usted, pero no pueden comunicarse con palabras cuando no se sienten bien. Esto significa que usted tiene la responsabilidad de cuidar su salud y estar atento a las señales de advertencia de que su mascota no está en buena forma. Una de las cosas más importantes que usted puede hacer como dueño es hacer contacto físico con su mascota todos los días. Acariciar a su perro, jugar con él y tomarse unos minutos para pasar las manos por su cuerpo le ayudará a estar atento a las señales de advertencia de una posible enfermedad. Mantener una conexión física con su perro puede, por ejemplo, ayudarle a detectar bultos (pólipos) cuando se forman de nuevo. ¿Qué son los pólipos? El término «pólipos» es una palabra genérica que se utiliza para describir los bultos que aparecen en el cuerpo de su perro. Estas protuberancias a menudo son benignas e inofensivas y son causadas por una serie de factores. Es importante tomar nota de ellos porque los pólipos pueden ser un signo de una afección más grave. Los pólipos aparecen con mayor frecuencia en la oreja de un perro, aunque no es raro que los perros también desarrollen pólipos en la vejiga, el colon y el área rectal. Dadas las áreas del cuerpo que pueden verse afectadas por los pólipos, no todos estos bultos se notarán sin una visita al veterinario. Signos a tener en cuenta Los pólipos en las orejas de su perro son los más fáciles de detectar porque son visibles, a diferencia de los pólipos en la vejiga y el colon. En el caso de los pólipos auditivos, el bulto en sí no es perjudicial para la salud de su perro. Sin embargo, si el pólipo afecta el funcionamiento normal de la oreja de su perro, puede provocar otros problemas como molestias y/o infecciones. En el caso de los pólipos vestibulares, que afectan la región de los oídos, la nariz y la garganta, es posible que no note el bulto en sí. Sin embargo, usted puede identificar el problema a través de otros síntomas. Babeando excesivamente, rodando, inclinando la cabeza, e incluso cayendo, son todos signos de angustia en su perro. Los pólipos vestibulares son más comunes entre los cachorros jóvenes y los perros mayores. Reaccionar a los pólipos Cuando note un pólipo en su perro, lo mejor que puede hacer es tomar nota de su tamaño, forma y color actuales. Si nota un cambio en cualquiera de estos factores, debe llevar a su perro al consultorio del veterinario para que le hagan un examen completo. Los pólipos que no cambian de tamaño ni de color, sino que persisten por largos períodos de tiempo, también pueden justificar una visita al veterinario. Si nada más, una visita le dará tranquilidad y asegurará que su perro esté sano. La mejor manera de evitar que se desarrollen enfermedades graves en su perro es a través de visitas veterinarias de rutina. Los dueños no pueden detectar la existencia de pólipos en la vejiga, el colon y el recto, lo que significa que su perro podría estar sufriendo de una enfermedad grave durante meses antes de que usted lo note. Recuerde, cuando usted encuentra pólipos en su perro, muchos de ellos son benignos. El mejor curso de acción es la vigilancia. Rastree los pólipos como se sugiere arriba y consulte a su veterinario si nota cambios.

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