Gatos y bebés que viven bajo el mismo techo

Cuando se trata de gatos y bebés, hay muchas opiniones. El hecho es que también hay muchas variables. Por ejemplo, a veces hace una diferencia que llega primero a la casa: el gato o el bebé. La edad del gato puede influir en la relación entre el gato y el bebé y, por supuesto, en el temperamento general del gato. La introducción de cualquier animal a un niño pequeño debe ir acompañada de la supervisión de un adulto en todo momento. Si usted está contemplando la vida con un bebé y un gato, la siguiente información puede ayudarle a navegar por la relación resultante. Comprender los riesgos El miedo más común asociado con los gatos y los bebés es que el gato puede asfixiar al bebé si se permite dentro de la cuna del bebé. Afortunadamente, esto no es algo que ocurre a menudo, y apenas se han reportado casos de este tipo. Sin embargo, el hecho es que no es higiénico que un gato duerma con un bebé y que un gato que quiera acurrucarse con un bebé podría, en teoría, acurrucarse demasiado cerca de la cara del bebé. Aún así, parece que los gatos no representan un riesgo mayor para un bebé que un perro o incluso otro hermano pequeño. Reducir los riesgos La principal manera de reducir cualquier riesgo de que un gato pueda dañar a un bebé es mantenerlo bajo la supervisión de un adulto y evitar que duerma en la habitación del bebé. Muchos padres, particularmente cuando su bebé es recién nacido, compran redes para la cuna de su bebé para evitar que los gatos salten en ella. Para gatos más animados, otras medidas pueden ser útiles. Por ejemplo, los padres pueden querer quitar la puerta de la habitación del bebé y reemplazarla con una puerta mosquitera. Esto permite a los padres escuchar al bebé mientras mantienen una barrera para el gato. Además, los padres pueden mantener las uñas de gato recortadas, aunque es raro que los gatos rasguñen a los bebés. Si su bebé se está acercando a la etapa de gateo, asegúrese de mantener la comida, el agua y la basura del gato fuera del alcance del bebé. Es posible que su gato no aprecie que los dedos de su bebé rebusquen entre su comida y la bandeja sanitaria es, por supuesto, completamente antihigiénica y debe ser retirada del alcance del bebé. Otros riesgos Los padres tienen que estar atentos a sus gatos, especialmente a los gatos que viven al aire libre. No es higiénico que los gatos traigan a casa a su presa desde fuera y la dejen caer donde el bebé gatea. Por otro lado, los gatos de interior limpios, libres de pulgas y desparasitados presentan menos riesgos para la salud de los niños pequeños. Además, los padres deben elegir productos para el cuidado de los gatos que sean seguros para los bebés. Al mantener a su gato sano y ser examinado regularmente por un veterinario, usted puede reducir los riesgos tanto para su gato como para su bebé. Los gatos y los bebés pueden coexistir felizmente y muchos bebés están encantados con las payasadas de sus amigos felinos. Además, los niños también son menos propensos a desarrollar alergias a las mascotas cuando viven con ellas durante su primer año de vida. Si tiene alguna otra preocupación sobre los gatos y su bebé, hable con su médico y veterinario.

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