¿Está bien dejar que mi perro me bese?

La gente tiende a caer en dos campos cuando se trata de besos de perro: Algunos llegan a casa, se lanzan y dejan que Fido los prodigue con besos de babosas, mientras que otros se sienten repelidos por la idea misma de la saliva de las mascotas. Del mismo modo, la investigación es ambivalente cuando se trata de los peligros para la salud de los besos de su perro. Mientras que numerosos parásitos y bacterias podrían acechar en la saliva de su mascota, algunos estudios sugieren que sus besos también podrían estimular su sistema inmunológico e incluso prevenir las alergias y el asma. Una cosa a tener en cuenta a la hora de decidir hasta dónde llegarán los besos de tu perro es que, contrariamente al cuento de las viejas, la boca de tu perro no está más limpia que la tuya. Esto tiene mucho sentido si se tienen en cuenta algunas de las cosas en las que su perro se mete por la nariz. Su mascota podría estar reproduciendo algo más que bacterias en su boca también: Los parásitos como los anquilostomas y los gusanos redondos también pueden pasar del perro al ser humano a través de la lamida. Las personas con sistemas inmunológicos debilitados, los niños pequeños y los ancianos deben considerar especialmente mantenerse alejados de los besos de sus mascotas, ya que sus cuerpos son menos capaces de combatir las infecciones. Dicho esto, algunos estudios postulan que la saliva de las mascotas también aumenta la cantidad de bacterias buenas a las que estamos expuestos, lo que potencialmente aumenta el sistema inmunológico de los humanos. Otros citan las propiedades curativas de la salvia del perro, que pueden inhibir el crecimiento bacteriano y acortar el tiempo de cicatrización de las heridas. Mientras que lamer puede ser una señal de sumisión y respeto, los besos excesivos de tu perro pueden indicar que algo anda mal. Una causa común de lamer excesivamente es la ansiedad o el estrés, causados por mudarse de casa o por introducir a alguien nuevo en la casa, por ejemplo. Las enfermedades u otros problemas de salud también pueden causar un cambio en el comportamiento, así que presta mucha atención si tu perro ha empezado a lamer de repente y llama a tu veterinario para que te aconseje. Si, por otro lado, el lamer excesivo de su perro es un comportamiento que se construye con el tiempo, usted puede probar técnicas simples para frenar sus besos, como reemplazar su cara con su Kong favorito relleno de mantequilla de maní. También puede probar el entrenamiento básico de obediencia para demostrarle a su mascota que no está satisfecho con su comportamiento. Recuerde, los cachorros ofrecen lamerse la cara y los labios como un gesto de apaciguamiento a sus mayores, por lo que resulta natural para los perros. Esto significa que es importante frenar el hábito de lamer en exceso desde el principio, antes de que se convierta en un problema. Si decide dejar que su perro le prodigue besos, asegúrese de desparasitarlo regularmente y de tratar cualquier parásito que aparezca en su examen veterinario anual.

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