Consejos útiles para detener el ladrido excesivo

No hay nada más frustrante que tratar de silenciar a un perro que ladra excesivamente. El ladrido excesivo puede ocurrir en varias situaciones por varias razones. Un caso común de ladridos excesivos ocurre cuando los visitantes vienen a su casa. Suena el timbre de la puerta y su perro se lanza a una diatriba que parece no tener fin. Otro ejemplo sería el ladrido excesivo como signo de estrés durante la separación de un propietario. Independientemente del escenario, hay medidas que puede tomar para ayudar a evitar que su perro ladre excesivamente. Las claves para tener éxito en este proceso son la paciencia y la consistencia. Recuerde, es importante ser firme, pero razonable cuando entrene a su perro. No va a ayudar a que la situación se deje llevar. Además, su perro no aprenderá en una sola sesión de entrenamiento. Se necesitará un entrenamiento constante para cambiar su comportamiento. No grite Una reacción común a los ladridos excesivos de muchos dueños es gritarle «cállate» al perro. Recuerde que su perro es un animal, no un humano. No tiene idea de lo que significan las palabras «cállate». De hecho, sólo estás reforzando el ladrido cuando levantas la voz porque el perro piensa que al gritar en voz alta te estás uniendo al ladrido. En vez de eso, use una voz suave, pero firme con el comando «silencio». Puedes hacer que tu perro entienda la acción que quieres junto con la palabra «silencio» a través del entrenamiento. Cuando su perro ladra, use un tono firme y dígale «tranquilo». Espere a que dejen de ladrar naturalmente (aunque sean unos segundos para respirar), y cuando lo hagan, recompénselos con elogios y una golosina. Esto ayudará a su perro a asociar el término «silencio» con una actitud tranquila y les enseñará que escuchar esa orden da como resultado una delicia. Ignore a su perro Si su llegada a casa después de hacer mandados o de un largo día de trabajo hace que su perro se ponga nervioso, lo mejor que puede hacer es ignorar a su perro. El ladrido es un grito de atención de su perro. Si usted hace contacto visual o recompensa físicamente ese comportamiento con afecto, entonces le está enseñando a su perro que no sólo está bien ladrar, sino que obtendrá lo que quiere al hacerlo. Cuando llegues a casa, camina junto a tu perro y no hagas contacto con él hasta que deje de ladrar. Sin embargo, preste mucha atención, porque en el momento en que su perro deja de ladrar es cuando usted debe darle afecto y atención como recompensa positiva por estar más tranquilo y más tranquilo. Desensibilizar y preparar a su perro Con tiempo y esfuerzo, también puede desensibilizar a su perro a los estímulos que provocan ladridos excesivos. Si la puerta principal y el timbre son un problema particular, trabaje para desensibilizar a su perro a estos estímulos. Empiece haciendo que su perro se siente y se quede en un lugar en particular donde pueda ver la puerta, pero que no esté cerca de ella. Acérquese a la puerta y haga contacto con ella, asegurándose de que su perro se quede. Si se queda ahí, recompense a su perro por ese comportamiento. Poco a poco vaya subiendo hasta llegar a girar la perilla, abrir la puerta y hacer que alguien se pare al otro lado de la puerta. En cada etapa, su perro debe ser entrenado para que se quede quieto. Espere contratiempos a veces, especialmente cuando usted progresa a tener a un individuo fuera de la puerta o llamando al timbre de la puerta. Mantenga la coherencia con los elogios y las golosinas, así como con las correcciones. En el caso de la ansiedad por separación, una buena manera de prevenir los ladridos excesivos es preparar a su perro. Un perro cansado es un perro feliz; y un perro feliz no ladra excesivamente. Si se va a ausentar por largos períodos de tiempo, busque el tiempo por la mañana para llevar a su perro a dar un paseo y liberar su energía antes de salir. Esto ayudará a su perro a acomodarse durante el día y a evitar ladridos excesivos en su ausencia.

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