Colitis y EII en gatos

Cuando se trata del cuerpo humano, muchas personas están en sintonía con los mensajes que sus cuerpos les envían. Los problemas de estreñimiento o diarrea pueden ser tan simples como una comida que no está de acuerdo con el cuerpo, o tan complicados como el cáncer u otras enfermedades intestinales crónicas. Los dueños de mascotas deben ser conscientes de estos mismos problemas en sus animales. Los gatos no son inmunes a los problemas intestinales, y si no se los controla, un simple problema puede convertirse en algo mucho más grande. Problemas intestinales en los gatos Hay tres problemas intestinales comunes que afectan a los gatos. Estos problemas intestinales incluyen diarrea crónica, vómitos esporádicos y malabsorción. Tomados en conjunto, estos tres problemas se consideran enfermedad intestinal inflamatoria o enfermedad del intestino irritable (EII). Identificar la EII en gatos puede ser difícil. Algunos gatos pueden mostrar signos de EII en un patrón cíclico durante el cual la gravedad de los síntomas disminuye y fluye, mientras que otros sufren constantemente. EII en gatos Todos los problemas de EII en los gatos son el resultado de reacciones en el sistema gastrointestinal del cuerpo. La reacción puede ser el resultado de la interacción con alimentos, bacterias o parásitos en el ambiente local. Por ejemplo, durante los meses de verano su gato podría entrar en contacto con parásitos o bacterias que son más frecuentes durante el verano, lo que provoca un caso de EII. Cuando la reacción a estos problemas se sale de control, un gran número de células inflamatorias en el cuerpo del gato comienzan a acumularse a lo largo del tracto gastrointestinal e interrumpen la digestión y la absorción de los alimentos. Es importante contraer la EII en un gato porque no se puede curar. Una vez que la EII aparece en un gato, sólo se puede controlar en el futuro. El tratamiento de la EII en los gatos suele consistir en un enfoque combinado que utiliza tanto medicamentos inmunosupresores como un cambio en la dieta. Colitis en gatos Si la EII se deja sin tratar en un gato, puede conducir a una enfermedad más grave conocida como colitis. Esta enfermedad es una inflamación del colon o del intestino grueso. Al igual que las diversas formas de EII, la colitis puede ser aguda o crónica. La colitis puede ser causada por una serie de problemas, incluyendo la EII que pasa desapercibida. La colitis tiene un impacto significativo en los movimientos de su gato. Los gatos que padecen esta enfermedad suelen tener sangre fresca y roja en sus heces. El moco en las heces, el esfuerzo durante la defecación y una necesidad más frecuente de la caja de arena son todos signos posibles de colitis. La colitis aguda a veces se manifiesta como poco más que diarrea. La colitis crónica puede ser más fácil de detectar, ya que su gato puede tener dificultades con la falta de apetito, la pérdida de peso y el letargo. En muchos casos, una vez que usted nota los síntomas crónicos en su gato, éste ya ha estado sufriendo durante algún tiempo. La EII no es la única causa de colitis, por lo que el diagnóstico y tratamiento de la colitis requiere la experiencia y las pruebas de un veterinario. Necesitará la confirmación de su veterinario de que su gato está sufriendo colitis como resultado de la EII. Sólo identificando definitivamente la colitis como el problema para su gato (y la EII como la causa principal) puede su veterinario ofrecer un tratamiento que mejore la salud de su gato.

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