5 Señales de advertencia sobre el cáncer a tener en cuenta en su perro

Los médicos y las agencias gubernamentales están constantemente recordando a los seres humanos que estén conscientes de las señales que sus cuerpos les están dando sobre la salud y el bienestar. Para los dueños de mascotas, es igualmente importante ser conscientes de las señales de advertencia de que algo anda mal con su mejor amigo. Usted podría incluso argumentar que es más importante estar atento y buscar señales de advertencia en su perro. Después de todo, su perro no comparte su lenguaje y no puede comunicarse claramente cuando está en apuros.

Si usted tiene un perro, debe estar al tanto de las señales de advertencia que indican que su perro podría estar sufriendo de cáncer. En lugar de esperar hasta que sea demasiado tarde, esté atento a estos signos para tratar de detectar el cáncer cuando se pueda detener (o minimizar su sufrimiento). Es importante tener en cuenta que las siguientes señales son bastante generales y que el hecho de que su perro muestre algunas de las siguientes señales no significa que esté sufriendo de cáncer. En primer lugar, lleve sus preocupaciones a su veterinario local para que pueda descartar cualquier condición médica desagradable, incluyendo el cáncer.

1. Olores fuertes

Puede ser difícil de decir con este, porque es probable que cada dueño crea que los perros tienen algunos olores extraños que los humanos simplemente no están acostumbrados a sentir. Aunque el «aliento de perro» es común en todos los perros, no debería ser inmensamente abrumador. Los olores fuertes y desagradables que salen de la boca, la nariz o los cuartos traseros de su perro podrían ser un signo de un tumor.

2. Bultos y protuberancias

Tómese un poco de tiempo una vez al mes para pasar las manos por el cuerpo de su perro en busca de bultos o protuberancias inusuales bajo su piel. Asegúrese de revisar detrás de las orejas y alrededor de la cara. Cuando usted hace esto por primera vez, una protuberancia podría ser sólo una protuberancia. La clave es mantener una nota mental de dónde notó los bultos o protuberancias, y mirar de nuevo en 2-4 semanas para ver si se sienten más grandes y/o si han aumentado notablemente de tamaño.

3. Pérdida de peso

El peso de su perro debe permanecer en un rango saludable y no fluctuar demasiado. Por supuesto, el peso corporal de su perro fluctuará de vez en cuando. Por ejemplo, los meses cálidos del verano pueden hacer que su perro pierda peso si come menos o si pierde una segunda capa pesada. Lo que usted necesita para mantener un ojo abierto son caídas repentinas y drásticas en el peso.

4. Pérdida de apetito

¿Es su perro uno de esos perros que simplemente no puede esperar a que usted deje el plato de comida antes de saltar? Una pérdida repentina del interés en la comida o una disminución del apetito podría ser una señal de que su perro está enfermo. Aunque esto no significa necesariamente que el cáncer sea el culpable, es una posibilidad y debería ser motivo de preocupación en cualquier caso.

5. Falta de energía

Sin duda ha oído hablar de los «días de perro del verano», cuando los niveles de energía de todo el mundo bajan porque hace demasiado calor para hacer mucho de todo. Sin embargo, hay una diferencia entre un perro perezoso y un perro letárgico. Probablemente ha tenido a su perro el tiempo suficiente para conocer sus patrones de actividad a lo largo del día. Si usted nota un descenso prolongado y severo en sus niveles de actividad, debe consultar a un veterinario para asegurarse de que el cáncer no esté creciendo de forma agresiva en el cuerpo de su perro.

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